Cuando más de cuatro de cada diez hogares del país viven en arriendo, comprar para arrendar deja de ser una idea abstracta y se vuelve una inversión con demanda real. Según el DANE, en 2025 el 40,8 % de los hogares colombianos pagaba arriendo, y es la forma más común de habitar una vivienda por cuarto año consecutivo.
Para quien tiene ahorro o capacidad de crédito, esa cifra es una buena señal. Pero que haya demanda no quiere decir que cualquier inmueble se arriende rápido ni que la rentabilidad sea la que uno imagina.
Qué hace que un apartamento se arriende rápido
- Ubicación con buen transporte. Los arrendatarios valoran mucho estar cerca de vías principales, rutas de transporte o del trabajo.
- Tamaño práctico. Los apartamentos de dos y tres habitaciones con buena distribución suelen tener más demanda que los muy grandes.
- Zonas comunes que se usan. Gimnasio, zonas verdes, parque infantil o salón social pesan en la decisión, sobre todo para familias.
- Administración razonable. Una cuota de administración muy alta reduce lo que el arrendatario está dispuesto a pagar de canon.
Cómo calcular la rentabilidad de verdad
La forma rápida es dividir el arriendo anual entre el precio del inmueble. Pero para tener una cifra real hay que restar los gastos:
- Suma los 12 cánones del año.
- Resta el predial, la administración, si la pagas tú, el mantenimiento y los seguros.
- Considera al menos un mes sin arrendatario al año.
- Divide lo que queda entre lo que invertiste.
A eso súmale la valorización del inmueble con los años, que es la otra mitad de la rentabilidad en finca raíz.
El arriendo sube, pero con límite
Por ley, el canon de vivienda solo se puede ajustar una vez al año y el aumento no puede superar el IPC del año anterior. En 2026 ese tope fue del 5,1 %. Es un incremento que acompaña la inflación, pero no la supera, así que la rentabilidad se construye sobre todo comprando bien desde el principio.
Comprar sobre planos para arrendar
Una estrategia común es comprar sobre planos en una zona con buena demanda, pagar la cuota inicial durante la construcción y arrendar desde la entrega. El arriendo ayuda a pagar la cuota del crédito y, mientras tanto, el inmueble se valoriza.
Funciona bien cuando la cuota del crédito y los gastos no superan lo que recibirás de arriendo, o cuando la diferencia es pequeña y la puedes cubrir con tranquilidad. Haz esa cuenta antes de comprar, con una tasa de crédito realista y no con la más baja que hayas visto en una publicidad.
Fuentes:
